La institución educativa Laurita Vicuña, en Huánuco, suspendió indefinidamente sus labores escolares tras la detección de un brote de la enfermedad de manos, pies y boca (EMPB). La decisión, adoptada por la dirección tras confirmarse el primer caso clínico, responde a una alerta epidemiológica regional que advierte sobre complicaciones graves en el sistema nervioso de los menores.
Luisa Ramos, directora de la institución, explicó que la alarma se activó el último jueves cuando una madre de familia reportó ampollas en las manos de su hijo. Tras la evaluación médica en un puesto de salud, el diagnóstico confirmó el cuadro viral, cuya propagación es inminente en entornos escolares de nivel inicial debido al contacto directo entre menores.
La medida afecta tanto a los servicios de cuna como a las aulas de tres, cuatro y cinco años. Ramos precisó que, aunque se trata de una patología común en la infancia, la vulnerabilidad aumenta en niños que no han completado su esquema de vacunación, quienes pueden presentar lesiones dolorosas en la boca, garganta y extremidades.
Riesgos clínicos y documentos oficiales
El sustento técnico de la suspensión se basa en los oficios 100 y 1666 remitidos por la Red de Salud de Huánuco. Según la directora, estos documentos institucionales alertan sobre la posibilidad de que el virus derive en cuadros de meningitis, hepatitis encefálica o parálisis facial, riesgos que obligaron a priorizar el aislamiento sanitario sobre el calendario académico.
El impacto ciudadano fue inmediato. Decenas de padres de familia expresaron sorpresa durante la mañana al encontrar las labores suspendidas, evidenciando una brecha en la comunicación de la emergencia. Ramos sostuvo que la medida busca proteger a los estudiantes frente a la facilidad de contagio por saliva en los sectores de juegos y espacios comunes.
La situación en el colegio Laurita Vicuña podría ser el indicador de una problemática mayor en la región. Si bien la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Huánuco ha emitido directivas generales, la falta de un reporte consolidado sobre otros planteles mantiene en vilo a la comunidad educativa sobre la verdadera magnitud del brote.
Vigilancia epidemiológica en curso
El contexto sanitario se ha vuelto crítico ante la naturaleza viral del mal. Ramos enfatizó que la enfermedad no se transmite por el aire, sino por el contacto físico y el intercambio de fluidos, un comportamiento habitual en niños menores de cinco años que suelen llevarse objetos a la boca durante el aprendizaje y la recreación.
El retorno a las aulas en el Laurita Vicuña permanece supeditado a las nuevas disposiciones que emita la Red de Salud y a la evolución de los posibles contagios secundarios. La tensión ahora se traslada a la capacidad de respuesta de los centros de salud locales, que deberán definir si la suspensión de clases se extenderá a otras instituciones de la provincia.










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