La elección presidencial de 2026 entró en una nueva fase de ajuste con Keiko Sofía Fujimori Higuchi todavía en el primer lugar, pero con una variación importante en la pelea por el segundo puesto. Según la presentación de resultados de la ONPE , con 85.081% de actas contabilizadas al 14 de abril a las 11:37 p. m. , la candidata de Fuerza Popular acumulaba 2’456,751 votos . Detrás de ella se ubicaban Rafael Bernardo López Aliaga Cazorla , de Renovación Popular , con 1’776,484 , y Roberto Helbert Sánchez Palomino , de Juntos por el Perú , con 1’675,026 . Jorge Nieto Montesinos , del Partido del Buen Gobierno , pasaba al cuarto lugar con 1’655,615 votos . Con esos datos, Fujimori registraba alrededor de 16.84% de los votos válidos, López Aliaga 12.18% y Sánchez Palomino 11.48% , siempre de acuerdo con el total de 14’591,307 votos válidos consignado por la ONPE . Nieto quedaba con 11.35% , a una distancia mucho más corta del tercer lugar que en las lecturas iniciales. La diferencia entre López Aliaga y Sánchez Palomino era de 101,458 votos , mientras la brecha entre Sánchez Palomino y Nieto se reducía a 19,411 sufragios , un margen que mantiene abierta la competencia dentro del bloque perseguidor . El reordenamiento modifica el enfoque de la cobertura. La noticia ya no pasa solo por la permanencia de Fujimori en la punta, sino por la consolidación de una disputa más visible entre Renovación Popular y Juntos por el Perú por el acceso al balotaje . Ese cambio gana relevancia porque la ONPE reporta además 17’401,898 votos emitidos , una cifra que confirma que todavía quedaba un tramo del escrutinio por incorporar al cierre de este reporte oficial. Un mapa todavía sin mayorías La nueva fotografía electoral también mantiene intacto un dato de fondo: ninguna candidatura se acerca siquiera a una mayoría amplia . Ricardo Pablo Belmont Cassinelli aparece quinto con 1’479,854 votos , equivalente a 10.14% de los válidos, mientras Carlos Gonsalo Álvarez Loayza suma 1’151,675 y Pablo Alfonso López Chau Nava alcanza 1’092,638 . La suma de los primeros lugares confirma una oferta dispersa y un electorado que, hasta esta etapa del conteo, sigue repartido entre varias opciones competitivas. Otro dato que obliga a matizar cualquier lectura triunfalista está en los votos no orientados a candidaturas. La ONPE registra 1’957,381 votos en blanco y 853,210 votos nulos , para un total de 2’810,591 sufragios fuera del voto válido . Esa cifra representa cerca de 16.15% de los votos emitidos, un volumen que, por su magnitud, funciona como señal de desapego, rechazo o distancia frente a la oferta electoral disponible , aunque el reporte no desarrolla una interpretación política sobre ese comportamiento. En ese contexto, la corrección de la nota debe moverse en dos direcciones. La primera es actualizar con precisión los porcentajes y abandonar la idea de que el segundo lugar se definía entre Renovación Popular y el Partido del Buen Gobierno . La segunda es desplazar el eje narrativo hacia una pugna más actual entre López Aliaga y Sánchez Palomino , sin presentar esa disputa como cerrada ni irreversible, porque la ventaja del candidato de Renovación Popular sigue siendo significativa en votos absolutos. Lo que deja esta nueva actualización es una carrera con una puntera estable, pero con un bloque perseguidor todavía en movimiento. A tres días de la elección, el dato que gana peso no es solo quién lidera, sino qué candidatura logra convertir una votación fragmentada en una base política más amplia para la segunda vuelta. Ese será, en adelante, el verdadero termómetro de la campaña .