Washington Araujo fue condenado a cadena perpetua por violar a una niña de 12 años a quien había contactado mediante Facebook. El Juzgado Penal Colegiado de Leoncio Prado lo halló culpable del delito de violación sexual de menor de edad y dispuso una reparación civil de S/ 30.000 a favor de la víctima.
La sentencia sanciona una agresión ocurrida en un hotel de Aucayacu, después de que el hombre viajara desde Lima y consiguiera trasladar a la niña bajo un pretexto dirigido a su madre. Según la información del caso, el contacto por redes sociales precedió al encuentro presencial y al desplazamiento de la menor.
Usó Facebook y un engaño para acercarse
Araujo había establecido una relación virtual con la víctima a través de Facebook. Ese acercamiento le permitió coordinar un encuentro antes de viajar hacia la provincia de Pachitea, donde se encontraba la niña. La comunicación digital fue el punto de partida de los hechos que terminaron en la condena.
El 22 de mayo de 2025, el hombre llegó desde Lima al lugar de residencia de la menor. Allí solicitó permiso a su madre utilizando como pretexto la compra de un terreno. Con ese engaño consiguió trasladar a la niña y a su hermana de ocho años hasta Aucayacu.
La presencia de la hermana forma parte del recorrido descrito en el caso. La condena informada corresponde a la agresión sexual contra la niña de 12 años, cuya identidad se mantiene en reserva para proteger su privacidad.
La agresión ocurrió en un hotel
Una vez en Aucayacu, Araujo alquiló dos habitaciones en un establecimiento de hospedaje próximo a la Plaza de Armas. Durante la noche cometió la violación contra la menor, después de haber concretado el traslado desde Pachitea.
El certificado médico legal fue una de las pruebas que acreditaron la agresión sexual. Sus resultados respaldaron la determinación de responsabilidad penal del acusado y sustentaron, junto con los hechos expuestos durante la audiencia, la decisión adoptada por el colegiado.
Además de imponer la pena de cadena perpetua contra Washington Araujo, el juzgado también fijó el pago de S/ 30.000 como reparación civil. Esta obligación económica fue establecida a favor de la víctima y forma parte de la sentencia impuesta a Araujo.
El fallo atribuye la responsabilidad del delito al agresor. El contacto por Facebook, el permiso obtenido mediante engaños y el posterior traslado describen cómo consiguió acercarse a la niña antes de cometer la violencia sexual por la que recibió la máxima pena.









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