El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes 23 de marzo que su administración mantiene conversaciones con un alto dirigente iraní para buscar una salida a la guerra en Oriente Medio. Sin embargo, la cancillería de Irán rechazó esa versión y sostuvo que no se han producido negociaciones ni contactos con Washington durante los últimos 24 días. La declaración del mandatario estadounidense marcó un giro en medio de la escalada regional. A través de Truth Social y luego ante la prensa, Trump señaló que decidió aplazar por cinco días los ataques que había amenazado lanzar contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz. Según dijo, esa pausa responde a “puntos de acuerdo importantes” alcanzados en conversaciones con representantes iraníes. Versiones enfrentadas sobre un posible canal de negociación Trump afirmó que Estados Unidos dialoga con una figura a la que describió como “muy respetada” dentro de Irán, aunque evitó revelar nombres. También sostuvo que no se trataba de Mojtaba Jamenei, a quien calificó como “indisponible”. En paralelo, reportes periodísticos señalaron que enviados estadounidenses, entre ellos Steve Witkoff y Jared Kushner, habrían intentado contactos con dirigentes iraníes. Axios informó días antes que la Casa Blanca ya evaluaba escenarios para eventuales conversaciones de paz. Desde Teherán, no obstante, la respuesta fue tajante. Medios estatales iraníes y la cancillería negaron cualquier negociación directa con Estados Unidos y atribuyeron estas versiones a una maniobra para influir en los mercados financieros y petroleros. También el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, rechazó de forma categórica haber participado en contactos con emisarios estadounidenses. Petróleo a la baja y tensión aún sin resolver Trump insistió además en que Washington no aceptará el enriquecimiento de uranio por parte de Irán y advirtió que, si el diálogo fracasa, los bombardeos continuarán. Sus declaraciones tuvieron un efecto inmediato en los mercados: tras varios días de alzas, el precio del petróleo retrocedió con fuerza, aunque el barril de Brent siguió cerca de los 100 dólares. Pese a ese respiro financiero, el panorama político y militar sigue cargado de incertidumbre. Por ahora, no existe confirmación independiente de una negociación en curso y las dos capitales mantienen relatos opuestos sobre cualquier intento de acercamiento.