El expresidente Alejandro Toledo protagonizó un momento tenso durante la audiencia de apelación de la sentencia en su contra por el delito de tráfico de influencias, al negar entre lágrimas que el dinero vinculado al caso Odebrecht le pertenezca.
Con la voz entrecortada, el exmandatario solicitó al juez Rómulo Carcausto que se permita convocar a Urs Fidel Frick, funcionario del LGT Bank de Zúrich, Suiza, quien, según dijo, podría aclarar el origen, la ruta y el destino final de los fondos investigados.
"No son 25 ni 35, son 45 millones de dólares. Son 42 millones de dólares y tres millones de euros", afirmó Toledo durante la audiencia realizada en la Primera Sala de Apelaciones de la Corte Superior Nacional.
El exjefe de Estado sostuvo que su defensa habría obtenido información en Europa, con apoyo de un abogado vinculado al Tribunal Penal Internacional, que permitiría identificar a la persona a la que pertenecería el dinero. Además, aseguró que estaría dispuesto a asumir los costos necesarios para que el funcionario bancario viaje al Perú y brinde su testimonio ante la Sala.
Toledo también reiteró que nunca se reunió con ProInversión y que las visitas registradas en Palacio de Gobierno correspondían a encuentros con miembros de dicha entidad en ambientes distintos al despacho presidencial.
Tras escuchar el pedido, el juez Carcausto indicó que la solicitud deberá ser presentada formalmente para ser evaluada por la Sala. La próxima audiencia fue programada para el martes 23 de junio a las 9:00 de la mañana.







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