Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan con fragilidad mientras Europa advierte sobre el impacto económico de un eventual cierre del estrecho por donde circula casi el 20% del petróleo mundial
La posibilidad de una nueva escalada militar en el estrecho de Ormuz volvió a sacudir este miércoles los mercados internacionales y elevó la preocupación de gobiernos europeos y asiáticos por el suministro energético global. La Comisión Europea advirtió que el mundo podría enfrentar “la crisis energética más grave de la historia” si fracasan las conversaciones entre Washington y Teherán.
El estrecho de Ormuz concentra diariamente el tránsito de aproximadamente 17 millones de barriles de petróleo y gas licuado, equivalentes a cerca del 20% del comercio mundial de crudo. Durante las últimas 72 horas se reportaron ataques contra embarcaciones comerciales y movimientos militares en la zona, mientras Estados Unidos suspendió parte de su misión de escolta naval en el Golfo Pérsico.
Donald Trump afirmó desde Washington que existen conversaciones “muy buenas” con Irán y sostuvo que un acuerdo “es muy posible”. Sin embargo, el ministro iraní Abbas Araqchi declaró que “no existe una solución militar sostenible” y evitó confirmar avances concretos en la negociación. La incertidumbre ya provocó un incremento del 4% en el índice Nikkei de Japón y fuertes variaciones en el precio internacional del crudo.
El impacto alcanza a América Latina
La tensión ocurre en un contexto delicado para la economía mundial. En 2022, la guerra entre Rusia y Ucrania provocó aumentos históricos en combustibles y alimentos, mientras que en 2024 los ataques hutíes en el mar Rojo alteraron las rutas marítimas globales. Analistas del Atlantic Council advirtieron que un bloqueo prolongado de Ormuz tendría efectos más severos porque afectaría simultáneamente petróleo, gas y transporte comercial.
En América Latina, países importadores de combustibles como Perú, Chile y Uruguay podrían enfrentar incrementos en costos de transporte y energía. Según la Agencia Internacional de Energía, cada aumento de US$10 por barril impacta directamente en inflación, tarifas eléctricas y precios de alimentos. En Perú, el combustible representa cerca del 18% de los costos logísticos nacionales.
La atención internacional estará puesta ahora en las próximas 48 horas. Diplomáticos europeos buscan consolidar una tregua parcial, mientras Irán mantiene operaciones militares en la zona y Estados Unidos despliega nuevas unidades de vigilancia. El resultado de esas conversaciones podría definir si el conflicto queda contenido o abre una nueva etapa de inestabilidad económica global.







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