La emergencia en Santa María del Valle , en Huánuco , sigue abierta más allá del impacto inicial del deslizamiento. Wilson Palomino , alcalde del distrito, señaló que 230 familias resultaron afectadas y que nueve viviendas quedaron “totalmente inhabilitadas” tras ser enterradas por el lodo. Según manifestó en entrevista con Diario Ahora, otras casas presentan rajaduras y daños estructurales que obligarían a reconstruirlas. Palomino indicó además que el sistema de captación de agua colapsó y que la municipalidad trabaja en la reubicación de tuberías que quedaron suspendidas en pendientes y quebradas. De acuerdo con su testimonio, especialistas llegados desde Lima evaluaron la presencia de grietas en la zona, mientras la comuna ya remitió informes técnicos a las instancias competentes para advertir sobre la magnitud del riesgo. El alcalde añadió que la carretera que conecta Santa María del Valle con la comunidad de Mirachi quedó reducida a un tramo de apenas tres metros en uno de sus puntos más delicados. Según precisó, en el sector de Lloque parte del cerro ya se deslizó y el material acumulado podría represar una quebrada durante la próxima temporada de lluvias, con potencial afectación sobre una mayor cantidad de población. La reubicación, aún sin salida Palomino afirmó que Defensa Civil y el COER Huánuco declararon inhabitable la zona afectada, lo que impide nuevas construcciones en el mismo espacio. Sin embargo, reconoció que varias familias evalúan volver a sus terrenos por falta de recursos para adquirir un nuevo lote, cuyo costo, según detalló, oscila entre S/ 40.000 y S/ 50.000 . En ese punto, el alcalde planteó que la reubicación requiere una mesa de trabajo entre autoridades locales, comunales y entidades regionales. Según explicó, aunque se dialogó con dirigentes de la comunidad sobre posibles terrenos, la población continúa limpiando parcelas y buscando reconstruir en áreas que, de acuerdo con la evaluación oficial citada por la autoridad, siguen siendo peligrosas . El burgomaestre también cuestionó la respuesta de los niveles provincial y regional. Sostuvo que advirtió con anterioridad sobre el riesgo en la zona y reclamó una atención más oportuna para el envío de maquinaria, agua potable y asistencia técnica. Según señaló, el distrito no cuenta con maquinaria pesada propia , lo que agravó la capacidad de respuesta inmediata tras la emergencia. La disputa por la responsabilidad política aparece ahora junto a una urgencia más concreta: definir quién asumirá la reubicación de las familias, cómo se restablecerán los servicios básicos y qué acciones preventivas se adoptarán antes del próximo periodo de lluvias. En Santa María del Valle , el desastre ya dejó daños visibles, pero la siguiente amenaza, según advirtió el propio alcalde, todavía está en formación .