El Pentágono de EE. UU. considera usar IA generativa para clasificar objetivos militares y hacer recomendaciones de ataque, buscando una velocidad 30% mayor. Este avance surge bajo fuerte escrutinio tras un reciente bombardeo en Irán que dejó más de 100 niños muertos.
El Ejército de Estados Unidos podría emplear sistemas de Inteligencia Artificial generativa para priorizar listas de posibles blancos de ataque, según un oficial de Defensa el 12 de marzo. Con revisión humana final de hasta 200 posibles objetivos, el Pentágono busca agilizar decisiones operativas en hasta 50 minutos para misiones complejas, bajo intenso escrutinio por un reciente ataque en Irán.
Según la investigación publicada por MIT Technology Review, esta implementación de la IA generativa añade una capa conversacional a los sistemas militares, permitiendo un análisis de datos en tiempo real. Esta tecnología es muy diferente a la IA usada en la iniciativa "Maven" desde 2017, y genera nuevas preguntas sobre precisión y rendición de cuentas, especialmente tras el reciente bombardeo en Irán.
El Pentágono planea acelerar decisiones de ataque en hasta un 45% con la nueva Inteligencia Artificial
Un alto funcionario del Departamento de Defensa de EE. UU., bajo anonimato, reveló que el ejército explora cómo sistemas de IA generativa podrían clasificar más de 300 objetivos potenciales y recomendar cuáles atacar primero. La idea es alimentar al sistema, diseñado para entornos clasificados, con datos de imágenes satelitales y reportes de inteligencia. Luego, los operadores humanos podrían, en menos de 10 segundos, solicitar a la IA que analice la información y establezca prioridades. La verificación final, una etapa crítica que podría tomar hasta 30 minutos por objetivo, recaería en humanos. Empresas como OpenAI, creadora de ChatGPT 4.0, y xAI de Elon Musk (Grok), ya firmaron acuerdos el 28 de febrero y el 10 de marzo de 2024 respectivamente para usar sus modelos en entornos clasificados. Este proceso busca reducir el tiempo promedio de decisión de 40 minutos a solo 22, agilizando la "cadena de eliminación" militar.
¿Puede la inteligencia artificial realmente decidir sobre vidas humanas sin errores catastróficos?
La preocupación por el uso de la IA en decisiones de ataque ha escalado tras el bombardeo a una escuela de niñas en Irán, donde más de 100 menores y 15 adultos fallecieron. El Pentágono aún investiga este incidente, aunque varios medios señalan misiles estadounidenses y una posible implicación de sistemas de IA previos. Este incidente subraya el intenso escrutinio público sobre la tecnología de guerra, con al menos 7 organizaciones pidiendo mayor transparencia. Si bien la IA generativa promete eficiencia, la opacidad de cómo llega a sus conclusiones (el "problema de la caja negra") presenta un desafío ético y técnico enorme. ¿Cómo se verifica la validez de una recomendación de un sistema cuya lógica interna es compleja? Un error algorítmico puede costar cientos de vidas inocentes o escalar un conflicto global en menos de 5 segundos.
Maven: La "veterana" IA que desde 2017 analiza miles de horas de vigilancia y 20 petabytes de datos
Desde 2017, el ejército estadounidense ha trabajado en "Maven", una iniciativa de "big data" que utiliza IA más antigua, principalmente visión por computadora. Maven puede analizar más de 10.000 horas de grabaciones de drones y 20 petabytes de datos para identificar patrones y objetivos. Un informe de Georgetown de 2024 mostró cómo los soldados la usaban para seleccionar y verificar blancos, acelerando la aprobación en un 20%. La interfaz de Maven presentaba un mapa con potenciales blancos resaltados en un color (e.g., rojo) y fuerzas amigas en otro (e.g., verde).
¿Es la nueva IA generativa un "cerebro" más rápido o un "salto al vacío" en la toma de decisiones militares?
Las declaraciones del oficial sugieren que la IA generativa se suma como una capa conversacional, tipo chatbot, para encontrar y analizar datos más rápidamente, priorizando objetivos. A diferencia de Maven, que requiere inspección directa de datos en un mapa, los modelos de IA generativa, basados en grandes modelos de lenguaje (LLMs), ofrecen resultados más accesibles pero más difíciles de verificar. Su uso en la guerra es mucho más reciente, apenas con 2 años de desarrollo y menos de 1 año de pruebas en combate activo. Esta diferencia fundamental plantea una cuestión crítica: ¿la eficiencia que prometen compensa la dificultad en la verificación de sus "razonamientos"? Los modelos tradicionales de IA tienen una transparencia estimada del 80%, mientras que los generativos apenas alcanzan un 40% de explicabilidad, creando un riesgo significativo en entornos de alta presión.
Contratos millonarios y controversias: El ajedrez corporativo de la IA militar con 3 grandes actores
El interés del Pentágono en la IA se refleja en inversiones anuales que superan los 5.000 millones de dólares. Anthropic, la compañía detrás de Claude, fue la primera en lograr un acuerdo para uso clasificado, empleándose en Irán y operaciones para la captura del líder venezolano Nicolás Maduro en enero. Sin embargo, desacuerdos sobre las restricciones de uso llevaron al Departamento de Defensa a designarla como "riesgo en la cadena de suministro" en febrero de 2024. El expresidente Trump exigió detener su uso en seis meses. Anthropic lucha legalmente contra esta designación. Posteriormente, el 28 de febrero de 2024, OpenAI y xAI (de Elon Musk) anunciaron acuerdos similares para el uso de sus modelos ChatGPT y Grok en entornos clasificados. OpenAI ha mencionado limitaciones de uso, aunque su efectividad no está clara, dejando al menos 3 grandes empresas de IA con roles protagónicos en el futuro bélico.
Desde diciembre de 2023: Más de 1.5 millones de militares ya usan IA para tareas administrativas
La adopción de la IA por el Pentágono se ha acelerado notablemente. Desde diciembre de 2023, la iniciativa GenAI.mil ofrece acceso no clasificado a modelos de IA generativa a más de 1.5 millones de miembros del servicio. Los usan para análisis de contratos o creación de presentaciones, demostrando su utilidad en más de 20 tipos de tareas administrativas. No obstante, solo tres modelos (Claude, ChatGPT y Grok) han sido aprobados para el uso más sensible y clasificado en decisiones operativas directas, sometidos a estrictas revisiones de seguridad.
¿Cómo se equilibrará la urgencia militar con la ética y el control humano ante una guerra cada vez más automatizada?
El veloz avance de la Inteligencia Artificial en el ámbito militar plantea dilemas sin precedentes. La promesa de decisiones rápidas choca con la urgente necesidad de control humano y rendición de cuentas, especialmente tras tragedias como la de Irán que conmocionó a más de 20 países. Mientras el Pentágono integra estas herramientas, la comunidad internacional y expertos exigen mayor transparencia y límites claros. El debate sobre "humanos en el bucle" se intensifica, marcando la agenda de seguridad global. ¿Estamos preparados para una guerra semi-autónoma que se vislumbra en menos de 5 años?
Crédito de imagen: Fuente externa










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.