La Policía Nacional del Perú anunció el despliegue de 56 mil efectivos para resguardar las Elecciones Generales del próximo 12 de abril de 2026 , en una operación que abarcará todo el territorio nacional. La medida fue informada por el comandante general de la PNP , Óscar Arriola , quien señaló que el plan de seguridad ya está en ejecución desde semanas atrás con el objetivo de proteger locales de votación, material electoral y el normal desarrollo de la jornada democrática. El operativo se activa en un contexto especialmente sensible por la magnitud de los comicios, en los que más de 27 millones de peruanos están llamados a las urnas para elegir nuevas autoridades nacionales. La ONPE , como organismo encargado de la organización electoral, ha señalado que el proceso del 12 de abril incluye la elección de presidente, vicepresidentes, senadores, diputados y representantes al Parlamento Andino , lo que implica una logística de gran escala y un refuerzo especial de seguridad. Custodia de locales, rutas y material electoral Según lo informado por la PNP , el despliegue contempla la vigilancia de los centros de votación, el resguardo del traslado del material electoral y la protección de puntos estratégicos antes, durante y después del sufragio. De acuerdo con las declaraciones recogidas por medios nacionales, el plan busca prevenir incidentes, mantener el orden público y responder con rapidez ante cualquier eventualidad que pueda alterar el proceso. Coordinación con autoridades electorales La seguridad electoral no recae solo en el número de agentes movilizados, sino también en la articulación con los organismos del sistema electoral. La ONPE ha reiterado que viene difundiendo información oficial sobre la jornada, mientras la PNP ajusta su trabajo operativo para acompañar cada fase del proceso. Esta coordinación resulta clave en una elección con una boleta extensa y una participación ciudadana masiva. Una jornada bajo vigilancia reforzada La presencia de 56 mil policías evidencia que el Estado busca minimizar riesgos en una fecha crucial para la institucionalidad del país. Según la PNP , la prioridad es que la ciudadanía pueda votar con tranquilidad y que los resultados se obtengan dentro de un clima de normalidad. En un escenario político fragmentado, la seguridad se convierte así en una condición indispensable para sostener la confianza pública en el proceso electoral .