La Dirección Regional de Salud de Huánuco informó que la jornada electoral del último domingo transcurrió sin emergencias graves en el sector, aunque las lluvias dejaron 22 establecimientos de salud afectados en la región. Gustavo Barrera , director de la Diresa , señaló que no se reportaron descompensaciones, accidentes de tránsito ni otros casos complejos vinculados al proceso, con excepción de un incidente en Aucayacu que, según indicó, fue controlado. Barrera precisó que la institución activó todas las ambulancias operativas del SAMU , así como al personal de emergencia de hospitales y centros de salud estratégicos de Huánuco. Según manifestó, la región se mantuvo en alerta amarilla y desde el viernes previo a los comicios se comunicó a hospitales, redes y establecimientos para reforzar turnos y mantener activo al personal asistencial. De acuerdo con el director regional, esa planificación permitió responder ante cualquier eventualidad durante la elección. “En lo que respecta al sector salud, las elecciones han pasado en forma tranquila” , sostuvo al remarcar que los establecimientos permanecieron abiertos y con capacidad de reacción. Daños en techos y presión por lluvias Barrera advirtió, sin embargo, que el principal problema actual del sector no estuvo ligado a los comicios, sino a los efectos de la temporada de lluvias . Según explicó, en las últimas semanas se han registrado consecuencias por deslizamientos, huecos en vías y accidentes que dejaron personas policontusas e incluso fallecidas. En ese contexto, informó que 22 establecimientos de salud presentan afectaciones, principalmente en techos con filtraciones. Precisó que los casos más urgentes se concentran en Leoncio Prado, Puerto Inca y Ambo , provincias donde las redes de salud ya ejecutan acciones de respuesta y mantenimiento con sus propios presupuestos como unidades ejecutoras. El director de la Diresa sostuvo que las brigadas se mantuvieron activas y que ya se iniciaron medidas preventivas y administrativas para atender los daños. El siguiente reto, según dejó entrever el balance regional, será verificar si esa respuesta resulta suficiente mientras la temporada de lluvias termina de ceder y la infraestructura sanitaria sigue bajo presión.