Al abordar las generalidades del metaverso debemos tener una perspectiva abierta sobre los beneficios y cambios que tendremos dentro de este ambiente paralelo a la realidad. Se debe dejar atrás conceptos de regulaciones y de entidades vigiladas tal como se presentan en la cotidianeidad. También debemos abandonar toda prevención con el metaverso. Abandonar la prevención sobre la dificultad de programar un contrato inteligente. Abandonar los aparentes conflictos y estar dispuestos a aceptar los evidentes beneficios de concebir un mundo financiero con múltiples alternativas.
Dado el rápido crecimiento de la tecnología y uso de la virtualidad, que se vio mayormente utilizada en tiempos de pandemia, ha sido necesario el planteamiento de estudios que indaguen sobre los riesgos asociados al fraude en los negocios, ya que el entorno se presta para esto si no se controla y se pronóstica a tiempo. Uno de los grandes retos a enfrentar es la ciberdelincuencia, en el contexto de las operaciones de las empresas del sector financiero como lo es el lavado de dinero, estafas y robo de identidad.
Ahora bien, aquí incursiona el llamado Metaverso dentro de la Web 3, basado en blockchains, (cadena de bloques) activos financieros en tokens y el funcionamiento de cualquier actividad de forma virtual, pero en tiempo real. Aquí surgen los metaversos centralizados y descentralizados, donde veremos a donde pertenecen las diversas actividades financieras.
Entrando en los criptoactivos, se requiere una billetera con estos para tener un acceso al metaverso y permitir al usuario iniciar sesión en una dirección única. La dirección de criptoactivos es el mecanismo que busca que la privacidad sea uno de los ejes principales del funcionamiento de los metaversos. Al final, uno de los principales fundamentos de blockchain está en la privacidad.
Cabe recalcar que las plataformas requieren implementar un proceso de: “Conozca a su cliente” que contribuya a la seguridad que se desea desarrollar en el mundo Web3, basado en la privacidad, y el mundo bancario regulado, basado en el conocimiento del cliente, tienen una colisión natural compleja de resolver.
Los servicios financieros en el metaverso, centralizado o descentralizado, pueden servir como vía adicional para establecer contacto con los clientes, es decir facilitador de esta función. Las operaciones dentro de un metaverso obtendrán forma similar a lo que ya conocemos en la realidad.
Dentro del metaverso se puede dar el desarrollo y apertura de sucursales financieras, muy parecido a lo que actualmente conocemos como aplicaciones de banca en línea de la institución de nuestra preferencia, en donde podemos realizar no solo traspaso de dinero, sino pagos, recargas, transacciones dentro del mismo banco, a bancos distintos e inclusive a otros países.
Dependiendo del desarrollo y uso también podremos ver actividades como el financiamiento, como tradicionalmente ya las conocemos como préstamos, que permitan a los usuarios adquirir funcionalidades adicionales. Estas actividades no serán tan distintas como las conocemos actualmente, sino que trascenderán la barrera de la realidad permitiendo un alcance mayor y más eficaz inclusive entre diferentes países.
Tomando esta perspectiva de “migrar” los servicios financieros que ya conocemos al metaverso, sería solo cuestión de adaptar los conceptos y normas que ya tenemos a una realidad alternativa, tomando en cuenta lo que a lo largo de la historia ha representado una dificultad o ha requerido grandes mejoras, como el lavado de activos entre otros crímenes financieros. Al fundamentarse en las normal actuales, ha de ser una labor más sencilla el reconocer los puntos más delicados de las actividades financieras y así evitar los ciberdelitos.
La principal desventaja que enfrentan los negocios en el metaverso es la imposibilidad de aplicar el proceso de debida diligencia y así evitar el lavado de los activos. Es fundamental tomar en cuenta que fuera de la realidad virtual, este proceso se exige en entidades del sector financiero, sector real, comercio exterior, entre otras. Siendo así importante aplicarlo y con base en sus resultados evaluar la información para determinar una decisión acertada y segura.
Existen también entidades que regulan y ponen sus esfuerzos en prevenir este tipo de crimen. La escasa regulación que actualmente existe también es un obstáculo para el funcionamiento seguro dentro de este universo digital, ya que no hay regulación en la protección de data de los clientes, ni en la seguridad de los programas que utilicen las empresas en su negocio regular.
A pesar de las dificultades que puede experimentar el sector financiero en el metaverso, encontramos también ventajas. Dentro de este espacio virtual se crea un canal entre la empresa y sus clientes, generando así una solución personalizada a sus necesidades además de crear una experiencia satisfactoria para el cliente, afianzando su confianza hacia la entidad. De la misma forma, observamos como se facilita la comunicación entre los distintos departamentos y áreas de una empresa, evolucionando así la forma de trabajo y creando diseños corporativos que van de la mano con las innovaciones tecnológicas actuales.










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