El Perú entra en la última semana previa a las Elecciones Generales del domingo 12 de abril de 2026 en medio de un escenario político marcado por la dispersión de candidaturas y la incertidumbre del electorado. Según la plataforma oficial de la ONPE , en estos comicios los ciudadanos elegirán presidente, vicepresidentes, senadores, diputados y representantes ante el Parlamento Andino . La jornada se desarrolla además bajo un nuevo esquema institucional por el retorno de la bicameralidad , lo que amplía la dimensión de una elección ya de por sí compleja. De acuerdo con reportes difundidos en los días previos a la votación, más de 27 millones de peruanos están habilitados para sufragar dentro y fuera del país. La contienda presidencial reúne a 35 candidatos , una cifra récord que refleja la alta fragmentación de la oferta política y que, según diversos análisis publicados en esta campaña, dificulta que un postulante alcance una victoria clara en primera vuelta . Un proceso con muchos candidatos y pocas certezas La amplitud de la boleta electoral expone una crisis de representación que no es nueva, pero que en esta elección aparece con mayor nitidez. La existencia de 35 postulaciones presidenciales muestra la debilidad de los consensos partidarios y una competencia atomizada, en la que varias candidaturas buscan captar segmentos similares del electorado. Según información del JNE y reportes periodísticos, esa dispersión ha sido uno de los rasgos centrales de la campaña. Ciudadanos enfrentan una decisión compleja En las calles, el clima previo a la votación mezcla interés, cansancio y desconfianza. La multiplicidad de nombres y símbolos obliga a los electores a revisar con más detenimiento la cédula y las propuestas disponibles. El JNE ha puesto a disposición hojas de vida y planes de gobierno en su plataforma electoral, en un intento por facilitar un voto informado en un proceso especialmente cargado de opciones. Lo que está en juego el 12 de abril Si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos , la legislación prevé una segunda vuelta para el 7 de junio de 2026 entre los dos aspirantes más votados. En ese contexto, la elección del 12 de abril no solo definirá posiciones inmediatas, sino también el tono de la siguiente etapa política del país, en medio de una ciudadanía que aún busca señales de representación y estabilidad.