César Augusto kanashiro Castañeda “Puede que las tecnologías de metaverso emergentes se encuentren en una etapa inicial, pero, aun así, ofrecen oportunidades estratégicas que pueden reportar beneficios potenciales que no se limitan al mundo virtual. El metaverso transformará el mundo real, del mismo modo que trasladará o ampliará las actividades del mundo real a uno virtual”, afirma Marty Resnick, analista VP de Gartner. A pesar de la gran expectación en torno “al” metaverso, por el momento no se trata de una entidad única. Más bien, un metaverso lo conforman actualmente varias tecnologías emergentes. Por ello, las organizaciones deben actuar con cautela a la hora de invertir en un metaverso específico, ya que todavía es demasiado pronto para determinar qué inversiones serán viables para el negocio a largo plazo. A pesar de ello, las tecnologías de metaverso prometen llevar las interacciones en el mundo virtual y en el mundo real al siguiente nivel, al brindar nuevas oportunidades, experiencias inmersivas y modelos de negocio innovadores. De hecho, según la previsión de Gartner, en 2026 un 25 % de las personas pasarán, al menos, una hora al día en un metaverso, ya sea para trabajar, comprar, recibir formación, interaccionar en las redes sociales o con fines de ocio. Para saber qué es un metaverso, tenemos que entender su significado. Desde el punto de vista técnico, el concepto de metaverso se refiere a un espacio virtual compartido, creado por la convergencia de la realidad física y digital mejorada virtualmente. O para explicarlo de un modo más sencillo, imagina un metaverso como el siguiente paso en la evolución de Internet, que empezó como una serie de tablones de anuncios virtuales y destinos independientes en línea. A la larga, aquellos destinos se convirtieron en sitios de un espacio virtual común. El metaverso se desarrollará de un modo parecido. Un metaverso no depende de dispositivos ni tampoco es propiedad de un único proveedor. Se trata de un universo virtual con una economía digital independiente, facilitada por las monedas digitales y los tokens no fungibles (NFT). La constante irrupción de tecnologías de vanguardia supone un desafío para que incluso las organizaciones más innovadoras puedan mantenerse al día, es decir centrado en la transformación digital del negocio, que debe acelerar el cambio y abrir el camino entre las expectativas poco realistas en torno a estas tecnologías. Para que los equipos de TI puedan liderar eficazmente la transformación del negocio basada en la tecnología, deben diseñar un núcleo empresarial de confianza. La confianza requiere seguridad y fiabilidad, pero también debe basarse en unas prácticas de trabajo que sean repetibles, probadas, redimensionables e innovadoras. Estas prácticas establecen un núcleo resiliente y una base para que los equipos de Tecnología de la Información aporten valor comercial. A modo de ejemplo, los centros de mando de incidentes en tiempo real como servicio mejoran el conocimiento contextual de las organizaciones al fusionar la información de varias fuentes. Normalmente, una organización de seguridad pública sigue procesos algo más manuales para integrar las bases de datos, los sensores, el vídeo y los sistemas de comunicación en un centro de mando de emergencias. El mayor reto que plantea esta tecnología es el grado de cooperación interinstitucional necesario. Todos estos datos (es decir, los procedentes de bases de datos, radio, Internet de las Cosas (Internet of Things, IoT), notificaciones masivas, lectores de matrículas y seguimiento de la geolocalización) suelen ser propiedad de diferentes entidades. No obstante, los centros de mando de incidentes en tiempo real como servicio podrían mejorar la respuesta a las emergencias. La posibilidad de utilizar humanos digitales, que son representaciones de las personas en gemelos digitales. Esta tecnología ofrece la oportunidad de personificaciones bajo licencia que posibilitan nuevas fuentes de ingresos. Pueden ser en forma de avatares, robots humanoides o interfaces de usuario conversacionales, como chatbots o altavoces inteligentes. Estas representaciones interactivas, impulsadas por la IA, parecen humanas y se comportan de manera “humana” con el apoyo de una serie de tecnologías como la interfaz de usuario conversacional, las imágenes generadas por ordenador (CGI, por sus siglas en inglés) y la animación autónoma 3D en tiempo real. Los metaversos son considerados una innovación combinatoria, ya que requieren el funcionamiento de varias tecnologías y tendencias. Algunas de las tendencias que contribuyen a hacerlos posibles son la realidad virtual (RV), la realidad aumentada (RA), los modelos de trabajo flexibles, los dispositivos de visualización individuales (Head-Mounted Display, HMD), la nube de realidad aumentada, el Internet de las cosas (IoT), el 5G, la inteligencia artificial (IA) y la computación espacial. El metaverso despierta mucho entusiasmo, generado por tecnológicas que se pr