Estados Unidos intensifica su presencia en América Latina con el despliegue del portaaviones nuclear USS Nimitz , una de las principales plataformas militares de su flota, en el marco de una estrategia orientada a consolidar alianzas y fortalecer su influencia en la región. La embarcación liderará una serie de maniobras navales a lo largo del continente, en coordinación con fuerzas armadas de al menos diez países . El operativo, denominado Southern Seas 2026 , contempla un recorrido por aguas del norte, centro y sur de América, incluyendo escalas en puertos estratégicos. Según el Comando Sur de EE. UU. , el objetivo central es mejorar la interoperabilidad entre las armadas aliadas y elevar la capacidad de respuesta ante amenazas comunes en el hemisferio. Esta iniciativa, vigente desde 2007 , ha evolucionado como un mecanismo de cooperación militar que combina ejercicios tácticos, logísticos y de entrenamiento conjunto. En esta edición, participan países como México , Guatemala , El Salvador , Colombia , Perú , Brasil , Argentina , Uruguay y Chile , en un contexto marcado por desafíos regionales vinculados a seguridad, crimen organizado y estabilidad geopolítica. Capacidades operativas El despliegue del USS Nimitz no solo simboliza presencia estratégica, sino también capacidad operativa de alto nivel. El grupo de ataque incluye el destructor USS Gridley , el Ala Aérea Embarcada 17 y el Escuadrón de Destructores 9 , conformando una estructura militar con capacidad de intervención en múltiples escenarios. La flota cuenta con cazas F/A-18 , aeronaves de guerra electrónica EA-18G , helicópteros MH-60 y aviones logísticos C-2 , lo que permite ejecutar operaciones complejas tanto en el ámbito marítimo como aéreo. Esta combinación de recursos posiciona al despliegue como una de las operaciones más completas en términos de entrenamiento conjunto y demostración de capacidades militares en la región. Narcotráfico Más allá del componente militar, el despliegue se inscribe dentro de una estrategia más amplia que prioriza la lucha contra el narcotráfico y las redes criminales transnacionales. Autoridades del Comando Sur han señalado que estas operaciones permiten articular esfuerzos con agencias como la DEA y la Guardia Costera , especialmente en zonas clave como el corredor del Pacífico . En paralelo, países como Ecuador mantienen coordinación directa con Washington para enfrentar organizaciones vinculadas al tráfico ilícito de drogas. Estas acciones forman parte de la denominada Operación Lanza Sur , impulsada por la administración estadounidense, que busca frenar el flujo de estupefacientes hacia su territorio mediante intervenciones conjuntas en la región. Funcionarios estadounidenses han reiterado que el enfoque actual combina capacidades militares, inteligencia y cooperación internacional para enfrentar a los grupos considerados narcoterroristas. En ese sentido, el despliegue del USS Nimitz no solo responde a objetivos de defensa, sino también a una agenda de seguridad hemisférica que redefine el rol de Estados Unidos en América Latina.