Un grave accidente aéreo sacudió a Colombia la mañana del 23 de marzo , luego de que un avión C-130 Hércules de la Fuerza Aérea se estrellara en el municipio de Puerto Leguízamo , en el departamento de Putumayo . La aeronave transportaba a 125 personas —114 pasajeros y 11 tripulantes— y, según reportes preliminares, el siniestro ha dejado al menos 33 fallecidos y decenas de heridos. El impacto generó una rápida movilización de equipos de emergencia. Unidades de la Policía Nacional fueron desplegadas en la zona para asegurar el área y evacuar a los sobrevivientes, mientras que el Hospital Militar en Bogotá activó protocolos de emergencia para recibir a los heridos. La magnitud del accidente ha puesto en alerta a las autoridades, que continúan evaluando la situación en una zona de difícil acceso. Las primeras informaciones indican que la aeronave sufrió una pérdida de estabilidad durante la maniobra de despegue, lo que habría provocado que se precipitara fuera de la pista hacia una zona rural. Aunque aún no existe una versión oficial sobre las causas, se investigan posibles fallas mecánicas como origen del siniestro. Operativo de rescate El accidente ocurrió en una región con limitaciones logísticas, lo que complicó las labores de rescate y atención inmediata. Equipos especializados trabajan en la evacuación de víctimas y en la recuperación de los cuerpos, mientras continúan las diligencias para determinar el número total de afectados. Hasta el momento, se ha confirmado que al menos 77 personas resultaron heridas y están siendo trasladadas a centros de salud para recibir atención médica. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la magnitud del impacto, evidenciando el momento en que la aeronave pierde control y se precipita en cuestión de segundos tras el despegue. La emergencia ha movilizado no solo a fuerzas de seguridad, sino también a personal médico y autoridades locales, que intentan responder a una de las tragedias aéreas más graves registradas recientemente en el país. La prioridad sigue siendo la atención de los sobrevivientes y la identificación de las víctimas. Fuerzas Armadas Tras conocerse el accidente, el presidente Gustavo Petro expresó su preocupación y lamentó la tragedia, señalando que se trata de un hecho que “ no debió haber ocurrido ”. En su pronunciamiento, el mandatario hizo un llamado urgente a acelerar la modernización del equipamiento militar, advirtiendo que retrasos administrativos y burocráticos estarían afectando la seguridad de las operaciones. Petro anunció la convocatoria inmediata a una reunión con el Ministerio de Defensa y otras entidades clave para destrabar la aprobación de recursos destinados a la renovación de equipos, incluyendo sistemas tecnológicos de defensa. Además, fue enfático en advertir que no tolerará irregularidades ni actos de corrupción en estos procesos, al considerar que ponen en riesgo la vida del personal militar. Este accidente ocurre en un contexto de alta actividad militar en la región fronteriza con Ecuador , donde se desarrollan operativos contra el narcotráfico. La tragedia no solo deja un saldo humano devastador, sino que también reabre el debate sobre las condiciones operativas y la seguridad de las aeronaves militares en el país .