La clausura de cinco bares clandestinos en Amarilis volvió a poner en primer plano la presión municipal sobre estos locales, en medio de denuncias por presunta explotación sexual, filtración de información y trabas judiciales. Según declaró el alcalde Roger Hidalgo , en una de las últimas intervenciones fue hallada una menor de 17 años y se detuvo a un presunto proxeneta. Hidalgo señaló que uno de los operativos se realizó en una zona ubicada detrás del recreo La Olla de Barro. De acuerdo con su versión, los cierres recientes forman parte de un trabajo sostenido durante los últimos tres o cuatro años, aunque reconoció que los resultados recién empiezan a hacerse visibles en las últimas semanas. El alcalde atribuyó parte de esas dificultades a la presunta filtración de información antes de las intervenciones. Según manifestó, en operativos coordinados previamente con fiscalías los equipos municipales encontraban los locales cerrados, por lo que, en esta ocasión, optaron por coordinar con efectivos de la Policía Nacional llegados desde Lima y especializados en este tipo de acciones. Las trabas para cerrar más locales Roger Hidalgo afirmó que en el distrito todavía existen entre 10 y 15 bares clandestinos pendientes de clausura. Según indicó, el serenazgo no tiene atribuciones para cerrar establecimientos, ya que esa labor corresponde a las áreas de fiscalización y policía municipal, mientras los agentes de seguridad cumplen funciones de alerta y apoyo. El burgomaestre también sostuvo que algunas clausuras no se concretan con la rapidez esperada porque los administradores de estos negocios presentan acciones de amparo . Según dijo, esa situación obliga al municipio a esperar el curso judicial antes de retomar determinadas medidas, en el marco de lo que definió como el respeto al estado de derecho. Hidalgo añadió que el centro de operaciones del distrito todavía no funciona al 100% porque se encuentra en etapa de “marcha blanca” y, según precisó, aún no se ha completado la transferencia desde el Gobierno Regional. Aun así, sostuvo que las cámaras de videovigilancia ya están ofreciendo resultados, mientras la comuna busca completar la contratación de personal de seguridad vía CAS durante mayo . La declaración del alcalde deja abierta una agenda inmediata en Amarilis : el avance de nuevas clausuras, la capacidad real del municipio para sostener los operativos y la respuesta de las autoridades frente a los locales que, según la propia gestión, siguen funcionando en distintos puntos del distrito pese a los anuncios de intervención.