El 13 de agosto de 2026 quedará en la historia como el día que un equipo peruano le anotó seis goles a uno brasileño en un torneo internacional. Cienciano venció 6-1 a Botafogo en la Copa Sudamericana, en un partido que significó una noche redonda para los jugadores del ‘Papá’. Uno de los futbolistas que se ha ganado el puesto y fue clave para conseguir el resultado fue Maximiliano Amondarain, uruguayo de nacimiento y peruano por elección.
El zaguero no se confía de la ventaja y sabe que tendrán que jugar los 90 minutos más importantes de la temporada la próxima semana en Río de Janeiro. A su vez, se ilusiona con poder vestir la camiseta de la Bicolor ahora que Mano Menezes anunciará una convocatoria para jugar las Eliminatorias en Cusco.
“Sería una ilusión y un orgullo”
En diálogo con Depor, Amondarain confesó que sueña con ser convocado a la Selección Peruana, aunque es consciente de que el presente lo encuentra enfocado en Cienciano. “Sería una ilusión y un orgullo”, señaló el defensor, sin dejar de lado su compromiso con el equipo cusqueño.
“Estamos representando no solo a Cienciano, a Cusco, sino que a todo el Perú. Al final, en este momento somos el único equipo que está jugando un torneo internacional y es importante entender que un buen desempeño de cualquier equipo peruano posiciona al fútbol peruano en general en una mejor vidriera”, agregó.
La fe y el grupo: claves del momento
Amondarain también se refirió a la imagen que quedó tras el pitazo final, cuando la cámara lo captó de rodillas mirando al cielo. “Soy muy creyente. Todo el equipo hemos formado un grupo en el que la inmensa mayoría creemos en Dios, nos juntamos cada semana a compartir la palabra y eso nos ha fortalecido espiritualmente y como grupo”, explicó.
El zaguero destacó que el equipo “se la cree” desde la remontada ante Lanús, que les devolvió la confianza. “La receta que venimos utilizando, que es la de presionar, la de intentar ahogar al rival, la de ser intensos, la de ser solidarios como equipo, sabemos que nos está dando resultados”, afirmó.
La altura no gana sola
Sobre las críticas que suelen minimizar los triunfos en Cusco por la altura, Amondarain fue contundente: “La altura no gana sola, hay que hacer méritos para llevar esa ventaja. Flamengo acá le ganó a Cusco 2-0, entonces estadio no gana solo”. Para el defensor, el mérito está en la propuesta del equipo para imponerse en condición de local.
“Nosotros notamos que estaban muy cansados ellos, que le podíamos hacer daño, entonces no queríamos parar porque sabemos que tenemos una vuelta complicada y queríamos sacar la máxima ventaja posible”, agregó sobre el trámite del partido ante Botafogo.
La vuelta en Río y elogios a Succar
De cara al partido de vuelta en Río de Janeiro, Amondarain sabe que la clave será “hacer un partido largo, que ellos no se encuentren con esperanzas pronto”. “Vamos a tener que correr, meter, defender lo que hicimos acá en Cusco”, sostuvo.
El zaguero también tuvo palabras de elogio para Mati Succar, autor de tres goles en la goleada. “Yo sé la calidad que él tiene y la capacidad goleadora, porque lo compartí con él en Manucci. Estoy muy contento de que pueda hacerlo con goles, porque los goleadores viven de eso”, señaló.
Sin embargo, pidió mesura: “Tenemos poco margen para disfrutar, ya ahora tenemos el clásico el domingo y la serie no está cerrada. No nos podemos confiar tampoco, tenemos que tener los pies sobre la tierra”.










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