Un profundo pesar envuelve al fútbol de la región tras el fallecimiento de Jack Estrada Arzapalo (25), jugador del club Municipal La Oroya, quien perdió la vida luego de sufrir una descompensación mientras disputaba un encuentro deportivo en el coliseo de Vista Alegre.
El deportista se desplomó de manera intempestiva en pleno juego ante la mirada de sus compañeros. Fue auxiliado de emergencia y evacuado inicialmente hacia el Centro de Salud de La Oroya; debido a su estado crítico, fue derivado en ambulancia al Hospital de EsSalud La Oroya, al promediar las 20:30 horas, donde la médica de turno, Mariela Quesada, certificó que llegó sin signos vitales.
Diligencias y necropsia
Los restos mortales del joven deportista fueron ingresados provisionalmente a la morgue local para las diligencias de ley. Se coordina su posterior traslado a la División de Medicina Legal de Hualhuas con la finalidad de practicar la necropsia correspondiente que determine las causas del deceso.
Hasta el momento no se ha precisado si Estrada Arzapalo tenía antecedentes de problemas cardíacos o si el colapso se debió a otra condición de salud. La necropsia será clave para esclarecer el origen de la descompensación.
Antecedentes de casos similares
El hecho ocurrido en La Oroya se suma a otros casos registrados en el fútbol peruano que han reavivado el debate sobre la salud cardiovascular de los deportistas. En enero pasado, un joven falleció en el Complejo Deportivo Julio Meléndez, en San Miguel, tras ingerir una bebida fría después de un partido, lo que generó especulaciones sobre los riesgos de esa práctica.
Especialistas han señalado que estos episodios suelen estar vinculados a problemas cardíacos previos no detectados. El doctor Elmer Huerta, especialista en salud pública, explicó que no existe evidencia científica que relacione directamente el consumo de agua helada con una muerte súbita en personas sanas. “Si una persona tiene el corazón saludable, no le ocurrirá nada por tomar agua fría después de practicar deporte”, dijo en RPP.
Huerta mencionó que en casos de condiciones subyacentes, como un defecto cardíaco no diagnosticado, pueden ocurrir episodios graves relacionados con el llamado “reflejo vagal”, una respuesta del sistema nervioso que puede generar un descenso brusco del ritmo cardíaco (bradicardia) e incluso provocar un síncope (desmayo).
Por su parte, el doctor Luis Cotillo, traumatólogo especializado en medicina deportiva, coincidió en que el consumo de agua helada no puede ser considerado el causante directo de una muerte súbita. “Esto se trataría más bien de una coincidencia desafortunada. Cuando hacemos deporte, perdemos electrolitos y nos deshidratamos. Si a esto se suma una afección cardiovascular no diagnosticada, las probabilidades de un evento letal aumentan”, explicó en Buenos días Perú.
Llamado a chequeos médicos
Los especialistas coinciden en que estos incidentes resaltan la importancia de realizar chequeos médicos previos antes de practicar deportes, incluso en actividades recreativas. Muchas personas con obesidad, hipertensión o predisposición genética a enfermedades cardíacas podrían no ser conscientes de sus factores de riesgo, lo que las haría más vulnerables a episodios como el descrito.
El caso de Estrada Arzapalo quedará a la espera de los resultados de la necropsia, que determinará con precisión las causas de su inesperado deceso.










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