El futuro de Arnau Martínez empieza a despejarse, aunque todavía falta el paso más importante. El futbolista de 23 años ha alcanzado un acuerdo con el Valencia, el proyecto que más fuerte ha apostado por hacerse con sus servicios durante este mercado. Ahora falta que el conjunto valencianista consiga entenderse con el Girona para completar la operación.
Y ahí aparece, por el momento, el principal obstáculo. Según pudo saber Mundo Deportivo, el cuadro ché ha trasladado una primera propuesta de cuatro millones de euros que el club gerundense considera insuficiente y que ya ha sido desestimada. En Montilivi pretenden ingresar una cantidad cercana a los ocho millones de euros que se han manejado por el jugador y esperan que el cuadro valencianista vuelva a la carga con una oferta superior.
Un activo con mercado y un descenso que abre la puerta
Arnau es uno de los principales activos de la plantilla y su situación ha despertado mucho interés desde que se confirmó el descenso a Segunda División. Esta casa pudo saber que el defensa ha contado con pretendientes en Inglaterra, Francia e Italia, además de otros dos clubes de Primera División que han seguido sus pasos. Sin embargo, ha sido el Valencia quien ha conseguido avanzar más y convencer al futbolista con su proyecto deportivo.
La posible marcha supondría una baja especialmente significativa para Quique Álvarez. Más allá de su rendimiento, Arnau ha ejercido como uno de los capitanes y representa como pocos el sentimiento de pertenencia dentro de la actual plantilla. Formado en la cantera, ha crecido de la mano del club hasta consolidarse en la élite y disputar incluso la Champions League.
El descenso abrió inevitablemente la puerta a una posible salida, aunque el Girona tampoco pretende regalar a uno de sus futbolistas con mayor mercado. La dirección deportiva ya ha marcado su posición rechazando esos primeros cuatro millones y espera que las negociaciones permitan acercar las cifras.
La urgencia del Valencia y el plan de Corberán
El Valencia ha acelerado en las últimas horas para hacerse con los servicios de Arnau Martínez. El lateral derecho es el principal objetivo de Carlos Corberán para reforzar una posición huérfana en la que, a falta de dos semanas para que debute en Liga, no tiene a ningún jugador disponible ya que el único en plantilla, Dimitri Foulquier, se está recuperando de una lesión de rodilla.
Después de que Thomas Meunier dejara plantado al Valencia con todo acordado, Arnau se convirtió en la alternativa que más convence tanto por perfil deportivo como por las posibilidades económicas de la operación, ya que con el descenso del Girona a Segunda División la cláusula de rescisión habría quedado fijada en unos ocho millones de euros, una cantidad que el Valencia pretende rebajar, y un salario que también ha bajado.
El Valencia negocia las condiciones contractuales con el futbolista, al que ofrecería un contrato de cinco temporadas y una mejora salarial que se acerca a las demandas del futbolista, que comienza a ver con mejores ojos su llegada a Mestalla aunque, si entrara en la puja un club que dispute competición europea, sería su elección.
La operación ha ganado fuerza también después de que Peter Lim haya valorado capitalizar, si fuera necesario, el préstamo de 35 millones de euros que concedió al Valencia, una circunstancia que permitiría al club ampliar su margen de ‘fair play’ financiero y afrontar la negociación con el Girona.
La urgencia valencianista es evidente. Corberán tuvo que jugar con Jesús Vázquez a pierna cambiada y una línea de cinco defensas ante el Newcastle porque, a falta de dos semanas de recibir al Celta el próximo 22 de agosto en Mestalla, después del aplazamiento de la primera jornada, no tiene lateral derecho.
El perfil de un canterano de élite
Arnau Martínez, nacido el 25 de abril de 2003 en Premià de Dalt, es un lateral derecho de 1,82 metros, formado en la cantera del Barcelona, donde coincidió con Xavi Simons, Ilaix Moriba y Alejandro Balde en el fútbol-7. Tras ser descartado en la etapa cadete, recaló en el Girona, donde ha disputado 198 partidos oficiales con 11 goles y 21 asistencias, según datos de Transfermarkt.
En la temporada 2025/2026, la última en Primera antes del descenso, Arnau jugó 2.678 minutos en LaLiga, con 2 goles, 3 asistencias y una valoración media de 7.06 en FotMob. Su rendimiento incluyó un gol ante el Arsenal el 1 de agosto y una asistencia en el empate a uno frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu el 10 de abril.
El defensor también ha pasado por las selecciones españolas sub-19 y sub-21, y su contrato con el Girona se extiende hasta el 30 de junio de 2027. Su próxima cita, según el calendario, sería el 16 de agosto ante el Leganés en LaLiga2, aunque su futuro podría alejarlo de esa convocatoria.
Una operación con varias aristas
La negociación entre el Valencia y el Girona no solo depende de la tasación del jugador. La cláusula de rescisión, fijada en unos ocho millones tras el descenso, es el punto de partida, pero el club ché intenta rebajarla con el argumento del salario, que también se ha reducido por la categoría. Además, la posible capitalización del préstamo de Peter Lim, de 35 millones de euros, podría dar aire al fair play financiero valencianista.
Mientras tanto, el Girona, que no quiere desprenderse de uno de sus futbolistas con mayor cartel, mantiene su postura de no aceptar ofertas inferiores a los ocho millones. La pelota está ahora en el tejado del Valencia, que deberá decidir si mejora su propuesta para cerrar la llegada de un jugador que ya ha dado el sí a Mestalla.










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